
FRANCIA
El verdadero apogeo del maquillaje lo encontramos en la corte de Francia, donde se blanqueaban las caras con polvos y una crema nacarada brillante a base de azufre que habÃa provocado envenenamientos mortales.
En los inicios del siglo XIX, surge el primer intento de eliminar las arrugas a base de un invento mortificador al que llamaban el "esmaltado de la cara" que consistÃa en lavar primero la cara con un lÃquido alcalino, después se extendÃa una pasta para rellenar las arrugas y encima se colocaba una capa de esmalte hecha con arsénico y plomo, la cual duraba aproximadamente un año.
Si la máscara era muy gruesa se agrietaba al menor movimiento y desde luego, era de lo más insano e incómodo de llevar.

GRECIA Y ROMA
Pasando por Grecia y Roma, el maquillaje se perfecciona y empieza a cobrar importancia también la piel,que se intenta blanquear con una mezcla hecha a base de yeso, harina de habas, tiza y albayalde (carbonato clásico de plomo), que al final obtenÃa resultados totalmente contrarios a los pretendidos, ya que al contacto con el sol oscurecÃa el rostro.
Asimismo, las pestañas se ennegrecÃan utilizando una mezcla de huevos de hormigas y moscas machacadas.
